La Ciudad

Un golpe al bolsillo para miles de marplatenses con la eliminación de la zona fría de gas y el Conicet sigue ganando

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

Adiós a la zona fría. La Cámara de Diputados se disponía a aprobar el Presupuesto 2026, al momento de redactarse esta columna, y en el articulado se escondió una decisión que, lejos de ser técnica, es ideológica. En el artículo 72 del proyecto enviado por Javier Milei apareció la eliminación de los descuentos en la tarifa de gas para las zonas frías de la provincia de Buenos Aires. Este régimen estaba vigente desde 2021, cuando se aprobó la Ley 27.637. Desde entonces, el relato libertario lo presenta como un “privilegio”. El problema es que los números –esos que Milei dice venerar– cuentan otra historia. En una vivienda de una zona no fría del país se consumen, en promedio, 542 metros cúbicos de gas al año. Apenas un tercio se usa para calefacción. En una vivienda de la zona fría, el consumo salta a 1.052 metros cúbicos: casi el doble. Y casi la mitad de ese gas se usa para calefaccionar. No para despilfarrar, sino para no pasar frío.

 

 

Otro mito que se cae solo: el de los subsidios “para todos”. En la provincia de Buenos Aires el beneficio alcanza a 1.240.000 hogares sobre un total de más de seis millones, es decir, apenas el 20,5% de las familias bonaerenses. Además, el régimen distingue por nivel socioeconómico y aplica descuentos del 30 % o del 50 %. ¿Y el famoso “despilfarro”? Según estudios de economía y energía, el consumo en las nuevas zonas frías aumentó apenas 7 % entre 2021 y 2024. Menos del 10 %. Bastante lejos de la imagen de estufas prendidas con las ventanas abiertas que circula en algunos despachos. Queda el argumento fiscal, el comodín preferido del Gobierno. Pero acá aparece el dato más incómodo: hasta que llegó la gestión libertaria, el Fondo Fiduciario para Descuento en Gas para Zonas Frías no solo no generó déficit, sino que tuvo superávit todos los años. Más de 16 mil millones en 2021, casi 8 mil millones en 2022 y más de 39 mil millones en 2023. Plata sobraba. ¿Y entonces? En 2024, primer año completo de Milei y Caputo, el fondo cerró con un déficit de casi 55 mil millones de pesos. Nadie explica qué pasó. Pero la solución elegida no fue ordenar, auditar o corregir: fue cortar. La pregunta que nadie contesta es si el sistema funcionaba y no le costaba un peso al Estado, ¿por qué eliminarlo? La respuesta parece menos económica que doctrinaria. La motosierra, esta vez, no apunta al gasto. Apunta al calefactor.

 

 

La eliminación del beneficio de “Zona Fría” a usuarios de gas sacudirá a la economía de Mar del Plata. Oportunamente, la Unión del Comercio, Industria y Producción (UCIP) reclamó la continuidad de los usuarios de Mar del Plata y Batán dentro del régimen de beneficios de “zona fría” que les permite afrontar el consumo de gas de red con algunos descuentos debido a las condiciones climáticas promedio de la región que exigen mayor uso de calefacción. Además, consideraron que eliminar esta alternativa le significaría al distrito y su circuito económico una pérdida superior a los mil millones de pesos. “Este monto, que hasta ahora las familias volcaban en compras en comercios de cercanía, servicios profesionales, gastronomía o esparcimiento, será absorbido íntegramente por el pago de las nuevas tarifas plenas”, señalaron desde la entidad, y dan por hecho que en ese caso el dinero en cuestión irá a parar a las empresas prestadoras y demás organismos vinculados a la operatoria del sistema energético nacional.

“En la práctica, significa un drenaje directo de liquidez que no será consumido en la ciudad, generando un efecto contractivo en la actividad económica general”, advirtieron frente al impacto que puntualmente tendría para el sector del comercio y la industria. “Por un lado, las familias pierden poder adquisitivo de forma masiva, lo que reduce su capacidad de consumo. Por otro lado, esa masa de dinero se redirige fuera del circuito económico local. Una pérdida de ventas billonaria mensualmente del almacén, la ferretería, la zapatería del barrio o el café de la esquina”, aseguró Blas Taladrid, presidente de la entidad. Se estimó que, por transferencia directa, unos 250.000 hogares verán incrementadas sus facturas en montos que, en promedio, van desde los $6.000 hasta más de $30.000 mensuales, dependiendo su nivel de consumo y si contaban con el subsidio del 30 % o del 50 %. En cuanto al impacto en el comercio minorista, se consignó que este sector será el primer y más grande afectado, al enfrentar una caída en la demanda por la reducción del ingreso disponible de sus clientes. “La menor actividad comercial repercutirá en una menor demanda de servicios, logística y producción a nivel local, y compras al sector industrial, poniendo en riesgo la sostenibilidad de muchas pymes y las fuentes de empleo que estas generan”, se indicó.

 

 

“Se termina el régimen de descuentos por zona fría en gas para la ciudades de la provincia de Buenos Aires que tienen más bajas temperaturas. Es una decisión del gobierno nacional, apoyada por algunos opositores amigables y avalada por el voto ciudadano. En Mar del Plata y en muchas ciudades con zona fría, los diputados que hoy eliminan los descuentos fueron apoyados abrumadoramente con el voto popular en octubre”, recordaba con indignación el exdirector del Instituto Consenso Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez, en la noche del miércoles, de paso por Mar del Plata, en cena con amigos en el Club 9 de Julio, abarrotado en estos días con las despedidas del año de amigos o compañeros de trabajo. Hasta Alberto, el padre del arquero de la selección, Emiliano Martínez, disfrutaba el asado con amigos y felicitaba al responsable del lugar por el éxito de ese restaurante.

 

El Martín Fierro que no estaba en el guion. No fue un influencer, no fue un stream político ni un panel gritón. El Martín Fierro de Oro de Streaming se lo llevó el Conicet. Sí, el mismo Conicet que suele aparecer en la agenda pública como gasto, ajuste o variable de recorte. Esta vez ganó por mostrar ciencia en vivo, a casi 4.000 metros de profundidad, en el fondo del Mar Argentino. La exploración Talud Continental IV, transmitida en streaming desde el cañón submarino de Mar del Plata, fue el batacazo de la noche. Mientras muchos discuten si el Estado sirve o no, un grupo de científicos argentinos, con un robot submarino y una conexión a internet, logró algo impensado: convertir la investigación científica en un fenómeno de audiencia. Las imágenes del ROV SuBastian recorriendo un mundo desconocido, especies nunca vistas y paisajes que parecen de otro planeta tuvieron más rating que muchos formatos diseñados para “pegarla”. Sin escándalos, sin chicanas, sin bajada de línea. Solo ciencia, curiosidad y relato en tiempo real. “Fue un golazo, merecido por cierto”, se escuchó en el festejo por el 65° aniversario de Canal 8 al que no faltó nadie.

 

El premio incomoda. Porque llega en un contexto en el cual el sistema científico viene golpeado, con presupuestos flacos y discursos oficiales que lo miran de reojo. Y, sin embargo, ahí está la ciencia pública argentina ganando el premio mayor de la industria del streaming. No por marketing, sino por contenido. Hay algo más en este Martín Fierro que conviene leer entre líneas. El público no es tonto. Cuando se le ofrece algo distinto, responde. La transmisión del Conicet no fue solemne ni acartonada: fue didáctica, cercana, apasionada. Científicos hablando claro, explicando qué hacen y por qué importa. Divulgación en serio, sin subestimar a nadie. También hay una postal local que no pasa desapercibida: Mar del Plata como escenario de una de las exploraciones científicas más importantes de los últimos años. El mar que miramos todos los días desde la costa guarda secretos que, cuando se muestran, despiertan fascinación global. En tiempos de streaming furioso y debates de cartón, el Martín Fierro del Conicet deja una moraleja incómoda para muchos: el conocimiento también puede ser popular. Solo hace falta mostrarlo, confiar en el público y, claro, no apagar la cámara justo cuando empieza lo interesante. Esta vez, el oro no fue para el show. Fue para el fondo del mar. Y para una ciencia que, aun contra la corriente, sigue dando pelea.

 

En Gran Bretaña, The Economist se ocupó de un marplatense. Se trata de Fernando Cerimedo, a quien ese medio decidió dedicarle un perfil presentándolo como el “hombre del trumpismo en Latinoamérica”. Lo curioso es que la revista evita por completo el costado doméstico del personaje. Acá, el apellido Cerimedo remite primero a la causa Andis, donde algunos lo ven como declarante clave y otros como protagonista involuntario, dependiendo del día, del juez y del ‘off the record’. Spagnuolo lo acusó de grabarlo, después dijo que era inteligencia artificial… una historia tan argentina que cuesta explicarla en inglés. A The Economist le interesa otra cosa: la proyección regional del estratega, su vínculo con Donald Trump y su tránsito por campañas donde la democracia suele crujir más de lo conveniente. El semanario británico recoge un dato que Cerimedo habría dicho sin despeinarse: que él fue quien “coordinó” el apoyo de Trump –desde Truth Social– al candidato hondureño Nasry Asfura. En la patria del machete político, dicen que esa movida impactó en el conteo electoral. “Cerimedo está exportando servicios como si fuera soja premium”, ironizaba prestigioso colega entre empanadas y vino durante la fiesta del 8.

 

 

El perfil recuerda su salto a la fama en 2022, cuando montó una transmisión en vivo para amplificar las denuncias de fraude de Jair Bolsonaro. La policía brasileña lo investigó, pero nunca lo acusó. Esa es otra especialidad que le reconocen en privado: meterse al borde del abismo y salir sin manchas visibles, como si fuera un influencer anfibio. The Economist repasa el tramo argentino: su desembarco en el equipo de Javier Milei empujado –dato de color– por su esposa, que luego terminaría en la Andis. Cerimedo se atribuye dos hitos de campaña: que él lo convenció a Milei de levantar la motosierra en los actos y que él consiguió la entrevista con Tucker Carlson que lo catapultó al Olimpo MAGA. En la revista no lo dicen, pero en los pasillos de Balcarce 50 sostienen que eso generó tensiones internas difíciles de suturar. El final es conocido: Cerimedo se fue peleado con el “círculo íntimo”. Pero el puente Milei-Trump siguió fortaleciéndose, como si el vínculo hubiese cobrado entidad propia.

 

 

Según The Economist, la actividad de Cerimedo –quien aun cuenta con familiares directos viviendo en Mar del Plata– crece en América Latina a velocidad de Ministerio. Estuvo en Chile para apoyar la campaña contra la Constitución progresista, participa en la estrategia del presidente boliviano Rodrigo Paz y, además, forma cuadros en su academia Numen. La revista incluso destaca que Catalina Paz, hija del mandatario boliviano, es una de sus “graduadas”. Cerimedo niega tener “granjas de trolls”, aunque admite que monitorea conversaciones en tiempo real y dispara mensajes segmentados con precisión quirúrgica. En su entorno aseguran que su socio, Brad Parscale, el exjefe de campaña de Trump, gestiona la parte técnica de la maquinaria. The Economist agrega que Cerimedo invita a periodistas a su oficina de Puerto Madero para despejar sospechas. Lo que todos se preguntan es por qué The Economist, que rara vez baja al barro del microclima digital argentino, eligió escribir sobre él justo ahora. En un bloque opositor apuntan a la cercanía del ciclo electoral en Estados Unidos y a la “reconexión MAGA” con Sudamérica. En otro sector del oficialismo, más honesto que discreto, dicen: “Es que Cerimedo tiene una virtud: anticipa dónde va a estar el poder y llega antes”. Y en algunos despachos sindicales directamente comentan: “Si lo perfilan los ingleses, es porque ya juega en ligas grandes”. Sea cual sea la lectura, lo cierto es que Fernando Cerimedo ahora figura en el radar internacional como uno de los operadores de la galaxia Trump en América Latina.

 

 

“Vamos a tener una buena temporada”, señalaba el intendente Agustín Neme, en el encuentro festivo de Canal 8, a metros de otros exjefes comunales, Daniel Katz, Gustavo Pulti y Guillermo Montenegro, quienes asistieron a la celebración en la cual también los concejales reconocían a las autoridades del canal con la entrega de una plaqueta. En otro sector del salón, entre sushi y gran variedad de bebidas, funcionaria del Ente Municipal de Turismo y Cultura aseguraba que Mar del Plata se prepara para recibir MarPlaneta 2026, una propuesta que combina literatura y artes performáticas y que tendrá como eje central a los libros y sus autores, acompañados por música en vivo, DJ sets, talleres, experiencias gastronómicas y contenidos audiovisuales. Con entrada libre y gratuita, el festival se desarrollará en el Centro de Creación Chauvín los días 5 y 6 de enero y 2 y 3 de febrero, en el horario de 18 a 00. La programación reunirá a una destacada nómina de escritores y referentes del pensamiento y la cultura contemporánea, entre ellos, Adrián Lakerman, Juan José Becerra, Darío Sztajnszrajber, Daniel Mecca, Guillermo Martínez, Alexandra Kohan, Martín Kohan, Hugo Alconada Mon, Jorge Fernández Díaz, Diego Sztulwark, Fabián Casas, Nicolás Artusi, Florencia Canale, Florencia Sichel, Flor Dapiaggi, Agustina Buera, Adriana Riva, Osvaldo Gross, Daniel López Rosetti, Cynthia Wila y Gabriel Rolón.

 

 

Se detalló que el concepto de MarPlaneta apunta a expandir la experiencia de lectura y llevarla más allá del formato tradicional, integrando distintas expresiones sensoriales en un mismo espacio. La propuesta incluye presentaciones de libros, charlas, firmas de autores, talleres y espacios de lectura, en diálogo permanente con la música, la gastronomía y el lenguaje audiovisual. “Creemos fundamental brindar un espacio libre y gratuito con una amplia propuesta de presentaciones, charlas, talleres, firmas y espacios de lectura, de la mano de nuestros autores, donde los amantes de los libros y de la cultura en general puedan convocarse y compartir una experiencia enriquecedora”, señaló María Estomba, directora de Marketing y Comunicación de Grupo Planeta. El lunes 5 de enero estarán Adrián Lakerman, Juan José Becerra y Darío Sztajnszrajber mientras que el martes 6 se presentarán Diego Sztulwark, Florencia Canale, Florencia Sichel, Adriana Riva y Fabián Casas. En tanto, el lunes 2 de febrero llegarán Daniel Mecca, Guillermo Martínez, Alexandra Kohan, Martín Kohan, Hugo Alconada Mon y Jorge Fernández Díaz al tiempo que el martes 3 de febrero participarán del encuentro Osvaldo Gross, Nico Artusi, Daniel López Rosetti, Gabriel Rolón, Cynthia Wila, Florencia Dapiaggi y Agustina Buera.

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